Crecemos llevando dentro la conciencia, a menudo oculta, de que nuestro
nuestro camino se cruzará con el de otra persona, y de que este encuentro tendrá un significado profundo, sin el cual nada tendría sentido.
un significado profundo, sin el cual nada tendría sentido. Flavia y Edward
han experimentado esta maravillosa conciencia.
Se reconocieron mutuamente, dándose cuenta de que uno sin el otro no podría
ser la mejor versión de sí mismo. Este reconocimiento encendió en ellos
el deseo de unir sus vidas e iniciar su camino común lo antes
posible.
El amor no tiene reglas fijas: a veces da vueltas largas y sinuosas; otras, estalla en un
instante y golpea el suelo corriendo.
En el caso de Flavia y Eduardo, inmediatamente llenó sus corazones de urgencia: urgencia
de una vida y una familia en común, empujándoles con alegría hacia su día más importante.
día más importante.
Y estábamos preparados.
Listos para contar y alegrarnos del comienzo de su nueva aventura.
Casa A Trigona fue el escenario perfecto para su ceremonia civil, llena de auténtica emoción
auténtica, y donde cada detalle, meticulosamente pensado, contribuyó a
hacerla especial.