En el espléndido marco del Castello Camemi, ante sus invitados, entre los aromas y colores
colores del espléndido jardín, Alberto, el escritor, y Lorena, la psicóloga, recitan sus
promesas y se dejan embargar por la emoción.
El escritor de misterio, acostumbrado a dar vida a sus personajes
a sus personajes a través de las palabras, intenta desvelar los secretos de una historia que ha crecido
entre muchas dificultades. La psicóloga, habitualmente acostumbrada a escuchar y comprender las
emociones de los demás, lucha ahora por contener las profundidades de las suyas propias. Las lágrimas fluyen
Las lágrimas fluyen junto con las palabras y El Castillo, con sus invitados, resuena con una inmensa felicidad.
Y mientras el sol se pone, dejando el cielo teñido de naranja y morado, Alberto y Lorena
viven su hermosa celebración, con la certeza de que este día quedará grabado en sus
sus corazones para siempre. Y nuestras fotografías les ayudarán a conseguirlo.