"...Somos como nuestras hayas: dos elementos distintos, unidos por las mismas raíces fuertes; capaces de sostenerse mutuamente e incluso de resistir a los rayos.
Y esta es la ambiciosa promesa que te hago: mantener siempre nuestras raíces entrelazadas, disfrutando del buen tiempo y afrontando juntos las tormentas".
Era el momento adecuado para darse la bienvenida.
Tras siete años de vida en común, Andrea y Giuliana pronunciaron así sus votos.
Y sólo podían hacerlo, acompañados por la música rock que ha sido la banda sonora de sus vidas; en el Etna, que a la sombra de las dos grandes hayas 'abrazadas', ha visto crecer sus sentimientos; en la espléndida Borgata Baldazza, escenario de la ceremonia y de la hermosa fiesta.
Y siempre teníamos cuidado de contar lo que ocurría sin olvidarnos de participar en la diversión.