Durante 10 años, Alessandro y Federica vivieron en la misma calle, a unas
pocas casas de distancia, casi sin conocerse. Pero bastó una cena informal
entre amigos para darse cuenta de que, a partir de ese día, todo cambiaría.
Hubo viento el día de su boda en la colina de Paternò, pero también un
hermoso sol. La Matriz estaba abarrotada de gente.
Había felicidad y alegría en los ojos de todos cuando Alessandro y Federica, cogidos de la mano, intercambiaron su
mano, intercambiaban su "sí".
Y luego la fiesta, en Radice Pura. En este encantador rincón de la naturaleza
enclavado entre el Etna y el mar Jónico, la gente y la vida se bañaron hasta altas horas de la noche.
Y siempre estamos a su lado para convertir cada emoción en un recuerdo sin
caducidad.
Ceremonia: Iglesia de Santa Maria Dell'Alto, Paternò